






La actriz y cantante californiana, Vanessa Hudgens, 20 años, quien hiciera su debut en el cine en el 2003 en la película A los Trece, se encuentra muy molesta por una serie de fotografías que fueron difundidas en Internet donde se le ve al desnudo.
La joven, quien amenazó con demandar a todos los medios de comunicación que difundan las fotografías, señaló a través de su abogado, que las fotografías inéditas aparecidas en la red, son de cuando aún era menor de edad y fueron presuntamente sustraídas de su computadora por un hacker. Incluso se llegó a señalar, que el culpable podría ser Johnny Vieira, su ex productor, con quien mantiene algunos litigios legales.
Por el momento, la defensa de la actriz se concentrará en dar con el culpable de la difusión de las fotografías, además de enviar comunicados a los diversos medios de comunicación para exigirles eliminar de sus portales de Internet todas las fotografías de Vanessa en topless.El sitio de Internet El Argentino.com, elaboró una lista con las princesas Disney que han dejado la inocencia de los cuentos de hadas, para formar parte de los escándalos sexuales más resonados, tal y como ocurrió recientemente con Vanessa Hudgens, protagonista de High School Muiscal, de la que comenzaron a circular en Internet por segunda ocasión una serie de fotografías en topless.
Así como Vanessa, Miley Cyrus, otra de las máximas exponentes juveniles de Disney fue tentada por los escándalos sexuales, a pesar de contar con tan sólo 16 años de edad, al circular en Internet unas imágenes en las que se le ve semidesnuda.
Adrienne Bailon, Cheetah Girl, pasó por una situación similar a la acontecida con Vanessa, ya que al igual que la protagonista de High School, Adrienne decidió tomarse unas fotografías al desnudo para mostrárselas a su novio, sin embargo, éstas llegaron a las manos de la prensa, cuando su computadora fue robada y los malhechores hicieron su minita de oro con las fotografías.
Por último, pero no por ello menos importante o escandalosa, se encuentra la controversial Lindsay Lohan, quien hiciera su debut en el cine de la mano de Disney, cuando en 1998 hiciera su debut en la película Juego de Gemelas. Por lo mismo que Lohan es la mayor de las cuatro chicas enlistadas, sus escándalos son mayúsculos, quien además de haber tenido problemas con el alcohol y las drogas, también fue víctima de una serie de fotografías que circularon por doquier, donde se le ve realizando sexo oral a un hombre.El cyber-bullying, los fraudes cibernéticos, los virus o las fotos comprometedoras en línea son de las principales amenazas a las que uno se expone al navegar por internet. Ahora un nuevo estudio ha señalado a Facebook como una más, pues puede ser factor de ruptura en las relaciones amorosas.
Psicólogos de la Universidad de Guelph, en Canadá, apuntan que los contenidos en los perfiles de esta red social pueden llevar a actitudes compulsivas de celos a las parejas.
Tras cuestionar a estudiantes universitarios que se encontraban en una relación sentimental sobre el uso que le dan a la red social, los científicos encontraron que en lugar de mejorar la comunicación con la pareja, éste puede detonar comportamientos paranoicos.
"El uso de Facebook puede estar alimentando el apetito de investigar los engaños en las parejas, pues los usuarios que están en una relación perciben pistas de potencial infidelidad con mayor facilidad y se empeñan en encontrar evidencia que delate al compañero sentimental", indica el estudio.
Pese a que la investigación se llevó a cabo entre estudiantes universitarios, los psicólogos suponen que el uso de Facebook puede detonar la misma dinámica de comportamiento entre adultos que se encuentran en una relación.
"Estar expuesto a información sobre las parejas sentimentales de nuestros contactos o a la interacción que tienen a través de la red social puede crear un ambiente en el que aumenten los celos", añade.
Otro factor que detona estos comportamientos, según el estudio, es la facilidad que brinda la red social para entrar en contacto con las personas, incluyendo ex parejas románticas y sexuales.
Los científicos destacaron que la naturaleza de los que es público y privado ha cambiado en gran medida gracias a las redes sociales en el sentido que, para un individuo, en la red social existe más información sobre las ex parejas sentimentales de su actual compañero de la que podría enterarse por otros medios.
Los resultados también señalaron que los celos se pueden volver cada vez más compulsivos en la medida en la que la vigilancia del perfil de la pareja en Facebook aumenta, pues cualquier mensaje en el "muro" puede ser sacado de contexto y provocar problemas en la relación.
Con información del Chicago Tribune.
Se verán las caras en la corte
El artista mexicano creyó que no volvería a pisar los juzgados después de su tormentosa separación de la madre de sus hijos. Sin embargo, en breve volverá a la corte donde enfrentará a su ex abogado Norman Segall, mismo que asegura le debe una fuerte cantidad de dinero.
La cantante Jenni Rivera decidió terminar con la guerra de declaraciones que ha sostenido en las últimas fechas con Graciela Beltrán a través de un comunicado de prensa en el que expresa su punto de vista y da por terminado este capítulo en su vida.
No conforme con arrasar en las listas de popularidad con su primer sencillo Causa y Efecto, Paulina Rubio lanza el segundo corte promocional de su más reciente producción Gran City Pop, que lleva por título Ni Rosas, ni juguetes y que tenemos aquí para que lo escuches. Opina qué te parece.
| ||||
| |||
| Una madre está rematando por Internet el derecho a elegir el nombre de su hijo por nacer. | |
Una mujer de Arkansas, Estados Unidos, está ofreciendo al mejor postor el nombre a su séptimo hijo. El que quiera conquistar este derecho deberá ganar el remate que la mujer organizó en el famoso sitio de subastas on-line eBay. Lavonne Drummond, de 36 años, explicó que espera que el ganador aporte un buen nombre y una suma considerable de efectivo para su hijo por venir. Lo cierto es que la subasta arrancó en 150 dólares y ya llegó a los 2.700. La página de eBay explica que una vez que haya un ganador éste podrá mandarles por mail el nombre seleccionado y la madre le remitirá el certificado de nacimiento con la confirmación del compromiso. "Como será mi séptimo hijo, será un nombre de buena suerte", asegura la mamá. | |

El Mago de Oz de 1939 es una película musical de fantasía producida por Metro-Goldwyn-Mayer. Cuenta con las actuaciones de Judy Garland, Frank Morgan, Ray Bolger, Jack Haley, Bert Lahr, Billie Burke y Margaret Hamilton. En la actualidad es considerada una película de culto, a pesar de su antigüedad y de su intento creativo inicial de ser una fábula cinematográfica para niños.
La cinta esta basada en la novela para niños El Maravilloso Mago de Oz de L. Frank Baum, en la cual una joven estadounidense es arrastrada por un tornado en Kansas y dejada en una fantástica tierra donde habitan brujas buenas y malas, un espantapájaros que habla, un león cobarde, un hombre de hojalata y otros seres extraordinarios.
Los meses veraniegos no sólo son propicios para el fichaje de jugadores de futbol por parte de los clubes. Con las vacaciones y el calor también se abre otro mercado, el de la pareja, para los millones de singles que todavía no han encontrado a su media naranja. En su libro “Los hombres son como peces”, Steve Nakamoto hace un símil entre el arte de pescar y el esfuerzo que supone para una persona soltera encontrar a la pareja adecuada. Asegura, por ejemplo, que en la pesca y el amor existe “la suerte del principiante”, por lo que recuperar la inocencia perdida es una de las medidas para atraer a personas de calidad humana.
‘Kit’ del pescador sentimental
Los diferentes utensilios de la pesca, así como los momentos clave de este deporte, son para Nakamoto un valioso aprendizaje para encontrar el pez del amor y evitar las malas prácticas que asustan a nuestra posible captura: Caña de pescar. Se asocia a la autoestima, ya que para ganarse la confianza de alguien, quien la sostiene debe confiar antes en sí mismo.
El sedal. El hilo de la conversación, como el de pescar, determina el éxito de la captura. Cuando el hilo está “blando”, es decir, cuando prolongamos una conversación intrascendente, la relación pierde fuerza y la captura se vuelve más improbable. Sin embargo, un hilo de conversación tenso tampoco es favorable. Hay que tensar la cuerda con la suficiente sutileza para que el pez no se asuste y huya.
El anzuelo. Encarna la esencia de la seducción: aquello que nos “engancha” emocionalmente a la otra persona. Si buscamos relaciones duraderas, tendremos que poner en el anzuelo un alimento lo bastante nutritivo como para que el pez lo muerda.
Nuestra actitud con la caña, la calidad del sedal y lo que ponemos en el anzuelo son nuestras armas para pescar el amor, pero el momento de lanzar el anzuelo es la primera clave del éxito.
Así como una aproximación torpe y brusca asustará a los peces, una relación incipiente debe sustentarse en la naturalidad y no en la presión. Elegir un tema de conversación relajado, no intimidar al otro con una mirada demasiado penetrante, respetar la distancia de comodidad… Todos estos factores ayudan a que nuestro deseo se cumpla sin fricciones.
Aprender de los peces perdidos
Muchos pescadores del corazón dejan de practicar el más excitante de los deportes a causa de malas experiencias del pasado. Personas que han vivido una ruptura traumática se vuelven desconfiadas y frías hacia potenciales parejas, lo cual no les ayuda precisamente a enderezar su situación. En lugar de anclarse en el sentimiento de derrota y en el victimismo de frases como “todos los hombres son iguales”, la actitud positiva sería analizar en qué fallamos para no volver a repetir errores. Según el maestro pescador A. H. Chanton: “El pez que hemos perdido es el que se queda más tiempo en nuestra memoria, y es el que se fija en nuestro pensamiento cada vez que salimos de pesca. El pescado más imponente que podamos capturar se nos olvida tras ser devorado, pero el pez que después de una batalla feroz y gloriosa nos ha derrotado y nos ha dejado temblando de emoción, éste vivirá en nuestra memoria para siempre más”.
Al pensar en capturas perdidas, deberíamos plantearnos si aquello que hemos querido atrapar se encontraba dentro de nuestras posibilidades. Muchas almas románticas, por ejemplo, se empeñan en retener a compañeros rebeldes con pánico al compromiso, mientras rechazan otras posibles parejas que les podrían brindar estabilidad.
En este caso, merecería la pena plantearse el porqué de este autoboicoteo, ya que la persona que elige mal una y otra vez se obliga a fracasar inconscientemente. Detrás de este tipo de inercia puede ocultarse el miedo a vivir el amor en toda su intensidad.
Renunciar a lo que sabemos que no funciona y fijarnos en presas más cercanas y accesibles es un buen antídoto para el desamor.
Pescar en aguas profundas
En el arte de la pesca y en el de la seducción, precipitar las cosas equivale a perder la captura. Por una extraña química de opuestos, la persona amada suele huir del amante que pone sus cartas sobre la mesa. Como el pescador que actúa con extrema suavidad para no ser notado, la persona que seduce debe hacer creer que su acercamiento es casual y no va más allá de lo amistoso. Esta ambigüedad creará en el otro la curiosidad de saber hasta dónde llega el interés de quien ha lanzado el discreto anzuelo.
A su vez, quien es objeto de las atenciones debe reaccionar con la misma ambigüedad, de modo que el pescador no dé la captura por segura. En el flirteo entre quien tira la caña y quien rodea el anzuelo se establece una comunicación que va a ser esencial para el futuro de la pareja.
El flirteo no tiene por qué ser sinónimo de frivolidad y engaño. Al contrario, es una oportunidad de comunicar nuestros sentimientos de forma sutil mientras leemos las señales que nos manda la otra persona. Cuando flirteamos con paciencia y respeto hacia el otro, vamos entendiendo paso a paso si nuestros caracteres son compatibles y si compartimos unos mismos intereses. Es, en suma, el arte de relacionarse con los demás y darse a conocer.
Para atrapar a un compañero con el que compartir nuestra pecera es conveniente aprender a pescar en aguas profundas. Tal vez la captura se demore un tiempo y nos vayamos a casa más de una vez con el corazón vacío, pero el pescador sabio sabe que la pieza más preciada, el amor de nuestra vida, suele llegar cuando menos se espera.
